El bloqueo del escritor

mimitos el escritor se ha bloqueado

Es posible que muchos de los que leéis habitualmente este blog, seáis escritores. Y si no lo sois, seguramente conocéis a alguien que sí lo es, u os habéis preguntado en más de una ocasión, al leer vuestras obras favoritas, cómo se vive desde dentro ese curioso fenómeno denominado bloqueo del escritor. Un proceso temido por todos aquellos que plasman historias en forma de letras, pero que a veces resulta necesario para que una obra llegue a buen término.

Según la definición que podéis consultar en este artículo de la Wikipedia, el bloque del escritor es un fenómeno psicológico en el que un escritor profesional pierde la habilidad de escribir, la inspiración y la fluidez creativa. 

En otras palabras, el escritor se bloquea cuando llega un punto en la narración de su obra (novela, relato, cuento, guion, etc.), en el que no sabe cómo continuar, cómo enlazar las ideas, como hacer que la historia siga fluyendo.
Las sentimientos más comunes que se experimentan al atravesar un bloqueo son la frustración (por no poder mantener el ritmo habitual de escritor), el enfado (por no poder seguir adelante), el miedo (por creer que no se volverá a ser capaz de retomar la historia y terminarla) y la inseguridad.
Muchos os preguntaréis si es normal pasar por un bloqueo. Y la respuesta, es que sí. Muchos escritores se someten a una presión muy intensa a la hora de plasmar una historia que tienen en mente. Si a ello le sumamos todas las influencias externas a las que como personas estamos expuestos (problemas personales, familiares, laborales; obligaciones, exámenes y un largo etc.), es muy probable que el escritor atraviese etapas de estrés y cansancio (físico y emocional) de toda clase que repercutan en el proceso creativo.
¿Cuáles son las claves para salir del bloqueo? No hay un remedio único y eficaz, pero sí que os podemos dar una serie de pautas y consejos:
– Lo primero de todo, es que no hay que obsesionarse por el bloqueo, y no hay que exigirse más de la cuenta. Todos somos humanos y atravesamos distintas etapas personales. Si se está bloqueado, algo que puede ayudar es dedicarse un rato a uno mismo y reflexionar, hasta encontrar los posibles motivos por los que se ha producido el bloqueo. Y tampoco sirve de mucho agobiarse si te pasas semanas, meses, sin escribir. Si escribes porque realmente te gusta, volverás a hacerlo.
– Lo más normal es que el bloqueo tan pronto como apareció, se vaya. Un día te despiertas con unas ganas horribles de escribir, o simplemente te viene una idea a la cabeza que te da la pista para seguir con la escena que dejaste.
– Es bueno aprovechar esas etapas de bloqueo para buscar inspiración. Lee, escucha música, haz ejercicio físico, habla acerca del tema con otras personas…
– Y por último, algo que suele ayudar mucho, es realizar un esquema del argumento de tu historia, los principales eventos y lo que va a ocurrir desde el punto en el que estás hasta el final. Es muy posible que así descubras que quizás te has bloqueado porque no encuentras la forma de hilar el argumento ya que algunos puntos no los tienes muy bien amarrados. Es por ello que pese a que no hay un método definitivo para escribir, muchos escritores recomiendan, antes de empezar con una historia, tener muy claro el principio, el nudo central y cómo acaba. Así, el objetivo del escritor ha de ser avanzar siempre hacia ese final, dejando que la historia se desarrolle y se creen situaciones no previstas, pero sin perder nunca de vista la meta.
Estos son los consejos generales que os damos en caso de que estéis pasando por un bloqueo. Y como una de las mejores cosas que podéis hacer si estáis en dicha situación es hablarlo, os animamos a todos a compartir vuestras experiencias. Seguro que le resultan de utilidad a otros compañeros escritores 😉
La entrada El bloqueo del escritor ha sido publicada en el Blog de Ediciones Babylon

Share Button

6 thoughts on “El bloqueo del escritor”

  1. Daniel, añadimos tu comentario, porque sin querer se borró.

    Daniel ha dejado un nuevo comentario en su entrada “El bloqueo del escritor”:

    Hay que crear y crear, y si nos bloqueamos y no tenemos idea de cómo seguir adecuadamente con la historia, seguir igualmente, aun siendo conscientes de que lo que estamos generando no es todo lo bueno que querríamos. No importa, porque no nos estamos estancando. Y ya llegará el momento de depurar la historia para encauzarla luego hacia donde estemos más a gusto.
    No estoy del todo de acuerdo en que un escritor puede dedicarse meses a hacer otras cosas, que ya llegará la inspiración… entre otras cosas porque es muy probable que no se cuente con ese dorado tiempo para perder. En la Edad Dorada de Hollywood, algunas productoras obligaban por cláusula a sus guionistas a entregar un número de páginas diarias, aun a sabiendas que muchas veces estas dejarían muchos que desear. Lo importante era generar. Lo importante era que la creación fuese rutina y, luego, se depurasen esas mediocridades, si hiciera falta. O lo que es lo mismo: disciplina.
    Existen múltiples maneras de avivar las ideas. Por supuesto es absolutamente recomendable tener muy claro el esqueleto de la historia y si se da el caso (algo completamente normal) de no saber cómo continuar con algún punto concreto (lo que no tiene necesariamente que ver con el bloqueo, porque una cosa es no tener ideas y otra diferente, no saber desentramar una concreta), hay que pasar de ese punto, que luego ya volveremos a él más adelante a zanjar cuentas.
    Una de las barreras que nos ponemos -probablemente sin querer- es mezclar nuestra parte creativa (lado derecho del cerebro) con parte analítica (lado izquierdo). Es muy importante no mezclar ambas partes –igual de trascendentales- en la fase de creación: que cuando estemos creando, no estemos analizando… ya que eso puede atarnos en un punto y autocensurar nuestra creatividad. Cada cosa en su momento.

  2. No sólo le pasa a los escritores, también nos pasa a los que dibujamos comics. Yo sufro esos bloqueos contínuamente, el tener la historia en la cabeza y ser incapaz de pasarla a dibujo, como si se me olvidara dibujar bien y es aun más frustrante cuando tienes cerca una fecha de entrega. O el guión, muchas veces he tenido la idea general en mi cabeza pero después soy incapaz de inspirarme para crear la escena adecuada… es horroroso. Normalmente yo lo que hago es que me tumbo en la cama, respiro hondo y pongo música que normalmente me inspira (dependiendo de la escena que tenga que plasmar, me pongo una música u otra) y entonces imagino en mi cabeza una secuencia de animación que represente mi idea y de ahí termino sacando lo que necesito. Es un método muy eficaz jajaja.

  3. Que bien me ha venido esto, precisamente estoy descubriendo ese temido bloqueo. Soy de los que pensaba que nunca me pasaría, pero lo ha hecho XD Es muy agobiante pero confio en que tarde o temprano se me pase, voy a seguir vuestros consejos a ver que tal va la cosa ^^

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *